Prepárate para descubrir una de las zonas más espectaculares y menos masificadas de Galicia. Aquí te cuento todo lo que hay que ver en Ortigueíra y alrededores, y ya te avanzo que te esperan playas salvajes, acantilados que te cortarán la respiración, miradores de vértigo, pueblos marineros con encanto y una gastronomía para chuparte los dedos.
Quizá te suena Ortigueira por su famoso Festival Internacional de música Celta , que cada verano reúne a miles de personas llegadas de todos los rincones, pero más allá del Resurrection Fest, en esta guía encontrarás todo lo necesario para organizar una escapada inolvidable por esta zona salvaje del norte de Galicia.
He recorrido esta comarca en varias ocasiones, y pienso seguir haciéndolo, y te aseguro que no me deja de sorprender. Lugares como el casco histórico de Ortigueira, el Banco de Loiba, Cabo Ortegal o Estaca de Bares son imprescindibles en este recorrido.

Si deseas quedarte a dormir por la zona, yo te recomiendo algunas de las 70 casas vacacionales de The Cliffs of Loiba. Esta es siempre mi opción favorita cuando visito Ortigueira.

¿Dónde está Ortigueira y qué zonas forman parte de la comarca de Ortegal?
- 🟦 En Azul: qué ver en Ortigueira y alrededores
- 🟩 En Verde: Playas de la Comarca de Ortegal
- 🟥 En Rojo: mis restaurantes favoritos en la Comarca de Ortegal
Ortigueira está situada en el norte de la provincia de A Coruña, en las Rías Altas, entre Cabo Ortegal y Estaca de Bares. Es la localidad más importante de la comarca de Ortegal y un excelente punto de partida para descubrir algunos de los paisajes más espectaculares de Galicia.
La comarca de Ortegal está formada por los municipios de Ortigueira, Cariño, Mañón y Cerdido. Sin embargo, en esta guía también incluyo Cedeira porque muchos de sus grandes atractivos, como San Andrés de Teixido, Vixía Herbeira o Punta Candieira, forman parte de la misma ruta que la mayoría de viajeros realiza por esta zona.

Qúe ver en Ortigueira pueblo
Ortigueira es mucho más que la puerta de entrada a la comarca de Ortegal.
Antes de ir a descubrir acantilados, faros y miradores, merece la pena pasear sin prisas por esta agradable villa marinera. En poco tiempo puedes recorrer sus principales rincones.
Casco histórico y paseo por la villa
A mi me gusta empezar mi visita por el pueblo de Ortigueira caminando por la Travesia de la Alameda, con sus bares y terrazas siempre animadas y desde aquí acercarme al antiguo Conjunto Conventual de Santa Marta, integrado por la iglesia de Santa Marta, la Casa do Concello y el Teatro de la Beneficencia.
Después continuar por la calle Luciano Pita, conocida también como calle Real o Calle Ancha. encontrarás elegantes casas con galerías acristaladas y balcones de forja levantadas entre finales del siglo XIX y principios del XX. Fíjate especialmente en la Casa da Cordeira, de estilo indiano; la Casa Barahona; la casa natal del poeta Ramón Armada Teixeiro; la antigua casa de la familia Pita y el histórico Casino Ortegano, testigos de la época de mayor esplendor de la villa.
Muy cerca también encontrarás el antiguo mercado, otro edificio que forma parte de la historia de la villa.
Paseo marítimo, puerto y barrio do Ponto

Uno de mis paseos favoritos es el que bordea la ría. A un lado tendrás el puerto y, al otro, unas vistas preciosas sobre el estuario. No te pierdas las coloridas casetas de madera del Malecón, convertidas ya en una de las imágenes más reconocibles de Ortigueira, y continúa hasta el barrio do Ponto, donde todavía se conserva ese aire marinero que tanto me gusta encontrar en los pueblos costeros.
Playa de Morouzos y molino de Campo da Torre

A solo unos minutos del centro te espera la playa de Morouzos, una enorme playa de arena fina rodeada por un pinar y por el humedal de la ría de Ortigueira, uno de los espacios naturales más importantes de Galicia para las aves migratorias. Muy cerca se encuentra el molino de Campo da Torre, una parada rápida que merece la pena añadir al recorrido.
El Festival Internacional do Mundo Celta, el Resurrection Fest
Cada mes de julio, Ortigueira se transforma por completo para celebrar el Festival Internacional do Mundo Celta, uno de los festivales gratuitos de música celta más importantes del mundo.
Durante cuatro días, la villa se llena de conciertos, bandas de gaitas, grupos de música tradicional llegados de diferentes países, pasacalles, espectáculos de danza y un ambiente que se vive en cada rincón, no solo sobre los escenarios.
¡Yo de ti no me lo perdería!
Qué ver cerca de Ortigueira: los imprescindibles
Cabo Ortegal y su faro

Hay un momento en el que entiendes por qué tanta gente recorre cientos de kilómetros para llegar hasta aquí. Y no, no es solo por el faro. Es por su simbolismo: la unión del Atlántico y el Cantábrico.
Dicen que, en los días de calma, incluso puede distinguirse el punto donde se encuentran los dos mares. Yo todavía no he tenido esa suerte, así que ya me contarás si tú lo consigues.
El paisaje junto al faro es una auténtica pasada. A un lado, el Atlántico; al otro, el Cantábrico. Y frente a ti, los Aguillóns de Cabo Ortegal, cuatro enormes moles de roca que emergen del mar y convierten este lugar en uno de los rincones más salvajes de Galicia.
Mi consejo es muy sencillo: no te quedes solo en la foto del faro. Camina unos minutos por los senderos que bordean el cabo y asómate a los distintos miradores. Cada pocos metros cambia la perspectiva y aparecen nuevas vistas impactantes.
Cariño

A poco metros de faro Ortegal se encuentra Cariño, un pueblo con uno de los nombres más curiosos de Galicia. Aunque pudieras pensar que su denominación provienes del afecto o la ternura, la realidad es que esta relacionado con su terreno rocoso. El origen viene de la palabra antigua Kar, que significa piedra.
Esta villa marinera sigue muy ligada al mar y, si tienes la suerte de acercarte al puerto y coincidir con la llegada de los barcos, verás que aquí la pesca sigue formando parte de su día a día.
A mí me gusta pasear por el puerto sin prisas y acercarme hasta el espigón para contemplar la costa desde otra perspectiva. Después, piérdete por el barrio marinero, con sus calles estrechas y sus casas de colores asomadas al mar; visita la iglesia de San Bartolomé, sube hasta el mirador del Pósito para disfrutar de las vistas sobre la villa y los acantilados, y recorre las pequeñas plazas del casco antiguo, como la Praza da Mariña o la Porta da Pulida. Cariño se descubre caminando, dejándose llevar por sus calles y parándose de vez en cuando para mirar el mar.
Espasante

Espasante tiene algo que engancha. Quizá sea su pequeño puerto pesquero, el ambiente tranquilo o sus magníficas playas. Sea lo que sea, siempre acabo dedicándole más tiempo del que tenía previsto.
Nada más llegar te encontrarás con Antón, el cerdo más famoso de Galicia. Su escultura recuerda una tradición con más de dos siglos. ¿La conoces? Cada primavera soltaban un cerdo por las calles del pueblo y eran los propios vecinos quienes lo alimentaban y cuidaban. Cuando llegaban las fiestas de San Antonio, el animal se subastaba y el dinero recaudado ayudaba a sufragar la celebración. Y esta tradición llega hasta nuestros días. Una historia tan curiosa que Antón se ha convertido en uno de los símbolos de Espasante y hasta tiene un Paseo de la Fama, al estilo Hollywood, con su pezuña estampada en una estrella.
Después, acércate al puerto, piérdete por el barrio marinero y termina el paseo en alguna de sus playas. San Antón, A Concha y Santa Cristina son tres buenas opciones para disfrutar del mar o simplemente sentarte un rato a contemplar el paisaje.
Banco de Loiba

Hay lugares que se hacen famosos por una fotografía, y el Banco de Loiba es uno de esos. ¿Quieres conocer su historía? Todo empezó cuando un vecino colocó un sencillo banco de madera en el mirador de O Coitelo. Al siguiente año, unos músicos escoceses, que participaban en el Festival de Ortigueira, grabaron en la parte trasera del banco la frase “The best bank of the world”. El termino escocés bank hace referencia a los acantilados; el lenguaje siempre es caprichoso.
Pero lo que realmente impresiona no es el banco, sino lo que tienes delante. Desde aquí la vista abarca un espectacular tramo de costa entre Cabo Ortegal y Estaca de Bares, con acantilados, islotes y un mar que cambia de color según la luz del día. Te recomiendo acercarte caminando hasta los miradores cercanos y continuar por la Ruta das Algas, porque este es solo el comienzo de uno de los paisajes costeros más increíbles del norte de España.
O Barqueiro

Reconozco que tengo debilidad por O Barqueiro. Es un pueblo que invita a bajar el ritmo desde el primer minuto. Su nombre tiene una historia: antes de que se construyera el puente metálico en 1901, un barquero era el encargado de cruzar a vecinos y mercancías de una orilla a otra de la ría. De ahí nació el nombre de este pequeño puerto pesquero, situado justo donde el río Sor se funde con el mar.
Si te apetece conocer este rincón desde otra perspectiva, desde el propio puerto salen rutas en kayak que remontan el río Sor entre bosques y aguas tranquilas: Actividades Estaca O Barqueiro organiza estas excursiones durante todo el año y son una forma diferente de descubrir la ría.
Y, para terminar el día, toca sentarse a la mesa. Yo he comido de maravilla tanto en Restaurante O Forno, donde el pescado y los percebes estaban espectaculares, como en A Sobreposta, justo al lado. Dos apuestas seguras para despedirse de O Barqueiro con muy buen sabor de boca.
Estaca de Bares

Llegar a Estaca de Bares tiene algo especial. No todos los días puedes plantarte en el punto más septentrional de la península ibérica. Un faro centenario, acantilados, un mar que parece infinito y unas vistas que son difíciles de olvidar. Además, este cabo es un lugar privilegiado para observar aves marinas y, en determinadas épocas del año, incluso cetáceos.
Como Estaca de Bares da para mucho más de lo que cabe en esta guía, te dejo este otro artículo completo donde te cuento todo: cómo llegar, dónde comer, las mejores rutas y todos los rincones que no deberías perderte: Estaca de Bares: qué ver y donde comer
¿Te has quedado con ganas de más? Sigue la ruta por Cedeira

Si todavía te queda tiempo, continúa la ruta hacia Cedeira, una villa marinera con muchísimo ambiente y algunos de los paisajes más espectaculares de la Costa Ártabra. Allí te esperan lugares tan conocidos como San Andrés de Teixido, los acantilados de Vixía Herbeira, el faro de Candieira y la playa de la Magdalena.
Como esta zona tiene mucho que ver, le he dedicado dos artículos completos.
- Todo lo que ver en Cedeira y alrededores, con un recorrido detallado por sus principales atractivos.
- Una guía sobre la Costa Ártabra y dónde comer frente al mar; aquí recopilo algunos de mis restaurantes favoritos de esta parte de Galicia.
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Las mejores playas de Ortigueira y alrededores
Como en este artículo sigo una ruta desde Cabo Ortegal hasta Estaca de Bares, también voy a recorrer sus playas en ese mismo sentido. Y aviso: aquí no vengas buscando chiringuitos, hamacas y música de fondo. Esta costa va de arena salvaje, acantilados, viento, agua fría y paisajes que se quedan grabados en la memoria.
Playa de San Antón

La playa de San Antón está en Espasante y es una parada muy fácil de encajar en la ruta. Tiene forma de concha, arena fina y unas vistas preciosas al pueblo y a la ría. Se accede por la zona de la capilla de San Antón y es una playa cómoda, de las que apetece para pasear, bajar un rato a la arena y darse un chapuzón. Ademas cuenta con vigilancia y con una serie amplia de servicios y con el distintivo de bandera Azul.
Cuando la marea está baja podrás ir paseando a la vecina playa de Eirón.
Playa de Morouzos
Morouzos es la gran playa de Ortigueira. Más de dos kilómetros de arena, pasarelas de madera, pinar, dunas y la isla de San Vicente enfrente, a la que se puede llegar caminando con marea baja. A mí me parece una playa para disfrutar sin prisa: caminar, respirar, mirar la ría y entender por qué esta zona engancha tanto.
Playa de Bimbieiro
Bimbieiro, también conocida como Arxúa, es mucho más pequeña y recogida, tiene 140 metros de longitud. Está en la zona de Loiba y tiene ese punto de cala escondida que tanto gusta encontrar cuando recorres una costa tan salvaje.
Es una playa para llegar y plantar la sombrilla todo el día sin pensar en nada. Sus aguas son tranquilas, así que el baño está asegurado.
Aquí Inditex ha grabado varios spots de Zara, así que imagina su belleza¡¡
Playa de O Picón

O Picón es puro espectáculo. Para bajar hay que hacerlo por unas escaleras pegadas al acantilado, y ya solo ese acceso merece la parada.
Después de bajar 150 escalones te espera una playa salvaje, encajada entre paredes de roca y muy cambiante con la marea. En pleamar puede quedar casi cubierta, así que mejor visitarla con la marea baja y con ganas de bajar —y luego subir— escalones.
En lo alto tienes un chiringuito que merece mucho la pena: Piratas de Loiba. ¡No dejes de probar sus pizzas!
Playa de Esteiro

Esteiro marca el límite entre Loiba y Mañón y tiene un paisaje precioso, con la desembocadura del río Esteiro, dunas y una zona abierta al mar.
Me gusta porque tiene dos caras: la parte más brava mirando al mar y la zona del río, mucho más tranquila. Es la zona de mar, el oleaje es fuerte y encontrarás gente practicando surf, por el contrario en la otra siempre hay familia con niños jugando y bañándose.
Este amplio arenal se situa al abrigo de un pinar, donde encontrarás un merendero y un chiringuito.
Playa de Bares

La playa de Bares es el final perfecto de esta ruta playera. Es un arenal largo, resguardado y con forma de media concha, situada junto al pequeño puerto de Bares.
Después de tanta costa salvaje y acantilado, aquí apetece bajar revoluciones, pasear por la arena y quedarse un rato mirando al mar antes de llegar al punto más al norte de la península: Estaca de Bares. Sin duda es una de mis playas favortitas.
Las mejores rutas de senderismo en Ortigueira
Ortigueira tiene varias rutas cortas, pero de esas que te dejan con la boca abierta. No hablamos de caminatas larguísimas sino de senderos junto al mar, acantilados, playas salvajes, formaciones geológicas y miradores que aparecen cuando menos te lo esperas.
Estas son las tres que yo apuntaría para una escapada por la zona:

- Ruta de las Algas
Sale de la pasarela de la playa de Esteiro y termina en el acceso a la Ribeira do Carro. O al revés, la puedes hacer en el sentido que quieras. Son 6,8 km lineales y recorre algunos de los paisajes más salvajes de Loiba: playas, bancos, acantilados, miradores y antiguos caminos por los que bajaban las algueiras con sus carros. Es una ruta para hacer con calma y con cámara preparada. Para descender a alguna de las playas, tendrás que utilizar cuerdas, pero si no lo deseas, camina desde la zona alta y la ruta será más sencilla. - Ruta de Pena Furada
Empieza en el acceso a la Ribeira do Carro y termina en Mazorgán. Son 2,3 km lineales, pero no te fíes de la distancia porque aquí el paisaje manda. El gran protagonista es Pena Furada, una roca con forma de arco que se ha convertido en una de las imágenes más reconocibles de esta costa. - Ruta de los Marineros
Esta ruta está en Espasante. Sale de la playa de San Antonio y termina en la playa de la Concha. Son 2,7 km lineales y combina puerto, restos de antiguas fábricas de salazón, vistas a la garita da Vela y rincones muy ligados al pasado marinero del pueblo. Perfecta para entender que Ortigueira no es solo naturaleza salvaje: también es historia de mar.
Dónde COMER en Ortigueira y alrededores
En esta zona se come muy bien. El pescado y el marisco llegan prácticamente del barco a la mesa, así que es difícil equivocarse. Estos son algunos de los restaurantes que he probado y que recomiendo sin dudar.
- Mesón O Malecón (Ortigueira)
Es una apuesta segura para comer de tapas y raciones. Pulpo, calamares, zamburiñas, tostas… La carta es amplia y todo invita a pedir varios platos para compartir. Además, está en pleno centro de Ortigueira, así que resulta estupendo para hacer una parada después de recorrer la villa. - A Sobreposta (O Barqueiro)
Está junto al puerto y tiene unas vistas preciosas a la ría. Su especialidad son los pescados y mariscos del día, preparados con una cocina sencilla que deja todo el protagonismo al producto. Yo he comido allí varias veces y siempre he salido encantada. - Restaurante O Forno (O Barqueiro)
Justo al lado de A Sobreposta encontrarás otra dirección que merece mucho la pena. La última vez disfruté de unos percebes espectaculares, un rape fresquísimo y unas zamburiñas que todavía recuerdo. Si eres de los que disfruta comiendo buen pescado, apúntalo porque no falla. - Bar Cariño (O Barqueiro)
No te dejes engañar por su aspecto sencillo. Aquí se come muy bien y a precios muy razonables. Si tengo que recomendarte dos platos, me quedo con la cazuela de pulpo y con la zorza. Cocina casera, raciones abundantes y un ambiente de los de siempre. - A Muller Mariña (Porto de Bares)
Está justo en el muelle de Porto de Bares y abre durante todo el año. Cuando hace buen tiempo, su terraza invita a sentarse sin prisa mientras contemplas el puerto. A mí me encanta pedir un picoteo a base de mejillones, pulpo a la brasa, zamburiñas o navajas, aunque el bacalao también está delicioso. Y no te vayas sin probar la tarta de tres chocolates, porque pone el broche de oro a la comida. Un consejo: no aceptan reservas, así que los fines de semana merece la pena llegar con tiempo. - Chiringuito Los Piratas de Loiba (Playa de O Picón)
Pocos sitios apetecen tanto después de una ruta de senderismo o de un baño en O Picón. Lo lleva el italiano Filippo Bettini y sus pizzas tienen ya unos cuantos seguidores fieles. También preparan hamburguesas muy ricas y el ambiente es de esos que invitan a alargar la sobremesa. Un chiringuito diferente, rodeado de naturaleza y con mucho encanto. Y en verano con música en vivo por las noches.

¿Dónde dormir en Ortigueira?
Ortigueira no cuenta con una gran oferta hotelera. Encontrarás pequeños hoteles, hostales y pensiones repartidos por la villa y los alrededores, pero, si buscas una estancia especial, mi recomendación es reservar una de las casas vacacionales o apartamentos de The Cliffs of Loiba.

Yo me he alojado con ellos en varias ocasiones y siempre repito por el mismo motivo: sus casas están situadas en lugares privilegiados, muchas de ellas a pocos pasos del mar o junto a algunos de los rincones más bonitos de la comarca. Además de casas completas, también disponen de apartamentos para distintos tamaños de grupo, todos muy cuidados y perfectamente equipados.
Ortigueira es un lugar al que siempre apetece volver. Ojalá esta guía te sirva para organizar tu viaje y disfrutes de esta maravillosa comarca tanto como lo hago yo. Y, si conoces algún rincón que crees que debería estar en esta lista, cuéntamelo en los comentarios. Siempre estoy buscando una buena excusa para volver a Ortegal.













